Como
agua de Otoño te deslizastes de entre mis manos, sé que ya no volverás, jamás
volveré a ver tus ojos acercarse a los míos.
El caos
será mi sastre.
No
quiero convertir tu vida en un Réquiem en mitad de un bosque lluvioso, no te
convengo, yo soy carne de cañón, aquel loco que conocistes con la muerte por
bandera, nuestros finales serán diferentes, yo moriré y tú vivirás.
Con una
sonrisa en la cara y el corazón en la mano aún recuerdo aquella noche en que
nos conocimos, los “te quiero” que a escondidas nos dijimos y esa noche en la
que decidimos que todo acabaría, bifurcando los caminos de nuestra alegría.
Tú me
olvidarás como te dije hace años, yo sigo en mi caverna envuelto en la
oscuridad de mi corazón marchito por el odio y la soledad, recordando que daño
le hice al mundo en otra vida.
No
tengo alma, mi Dios me abandonó hace tiempo, soy un lobo herido que no tiene
nada que perder, y daré la bienvenida a
la muerte con una sonrisa.


No hay comentarios:
Publicar un comentario