Una vez más me despierto en mitad de la oscuridad con el mismo sueño. Cuatro
años soñándote noche tras noche, sin excepción.
¿Quién
eres, hermosa mujer? ¿Por qué mueres en mis brazos cada noche? Te amo y
ni siquiera te he visto en persona, ¿por qué me susurras al oído en esa lengua
que desconozco?
Cada
noche que te sueño me siento en paz conmigo mismo, cuando estás riendo conmigo y
al mismo tiempo, después, como si descendiera a los infiernos y ardiera cuándo,
como si fuera la mismísima decisión de Lucifer, mueres entre mis brazos.
Cada
noche me despierto empapado en sudor, todos y cada uno de mis poros sudan tu
fragancia “imaginaria”, no se me va de la cabeza tu cara mirándome en aquel
lago mientras te hundes en aquellas aguas turbias, llevándote contigo todo mi
ser y todo mi corazón.
Nunca
antes experimenté tal felicidad, tu forma de sonreírme, mientras yo juego con
tus cabellos dorados como si de un Ángel se tratara, mientras observo tu piel
blanca y suave, digna de la diosa Freya , y tus ojos verdes como los del
inmenso Pacífico.
¿Eres
mi maldición o mi Don? Me gustaría entender qué es lo que me dices cuándo me
hablas en esa preciosa lengua que no conozco, pero no me importa, nada me
importa antes de que mueras.
En ti
se plasma el drama de mi vida…Encontrar para perder, eres mi maldición y mi
destino diría yo.
Recuerdo
con todo tipo de detalle cuando, en el mejor momento beso tus labios fríos pero
atrayentes y me permites beber la hiel de tu boca.
Oler tu
suave y blanco cuello de cuya fragancia desconozco, que me incita a beber tu
líquido vital para, así poder tenerte dentro de mí, o por lo menos hacerme esa
idea en mi cabeza, aunque viva una realidad falsa.
¿Por
qué mueres? ¿Qué intentas decirme? ¿Acaso no soy digno de ti?
Todo lo
que nos rodea es oscuro, supongo que resume el drama de mi vida consumida y
aterrada por demonios pero, cuando vives en mi sueño antes de que mueras y
podemos sonreírnos y mirarnos me haces vivir momentáneamente .
Recuerdo
perfectamente el lago de aguas turbias en el que te deposito con una sonrisa
que no puedo evitar ni manejar, para que te hundas mientras me miras con
tristeza y pena.
En mi
cabeza solo hay sitio para una pregunta ¿Quién eres? Le pregunto a mi cabeza,
fruto de la desesperación que abunda en mi mente y corazón.
¿Existes?
¿En qué parte? ¿Estamos destinados a encontrarnos en el camino de la vida? Ya
se verá.
Desde
que te sueño mi descanso se ha convertido en una tragedia Rusa, mientras tanto,
te digo que juro por mi vida que esto no es casualidad, algún día te
encontraré.
“El
amor platónico no existe”
“La
estupidez humana puede llegar a superar la ficción”


esto es hermoso. nada mas q decir.
ResponderEliminar